lunes, 28 de marzo de 2016

BELLAS ALFOMBRAS EN ALPATLÁHUAC.

  • Esfuerzo y devoción de un pueblo católico.


Alpatláhuac, Ver.- Como cada año, desde hace ya una década, se empieza a volver tradición la puesta de alfombras artesanales hechas con aserrín en este municipio, las manos de verdaderos artistas y devotos, hacen muestra de un arte que pocos pueden comparar e igualar.


Obras de arte literalmente se pueden ver en un trayecto de poco más de dos kilómetros de distancia, por donde pasara el viacrucis de la vida y muerte de Cristo.

Es de pocos conocido el arte oculto dentro de estas obras maestras que hacen que miles de habitantes se olviden de rencores y hombro a hombro, trabajen durante semanas para poder demostrar su fe y un arte adquirido con los años.

Un poco de la historia de estas alfombras data de no muy atrás, mencionan poco menos de 10 años, cuando un grupo de vecinos decidieron hacer unas alfombra de aserrín para que al paso de su fe, se viera de una forma diferente y así agradecer lo mucho que su Santos hacen por ellos durante el año.

A esto se le empezaron a unir poco a poco más y más, hasta el día de hoy, donde se puede ver alfombras de aserrín, verdaderas obras de arte, podríamos remarcar a lo largo de dos kilómetros, donde miles de personas se congregan para hacer una extensión gigantesca.

Destacan unas con un ingenio de elaboración metódico, donde los que se encuentran detrás de todo se mantienen humildes por su gran trabajo y esfuerzo, podemos destacar que en la elaboración  participan desde los más pequeños, hasta los más grandes, quienes no dudan en ensuciarse las manos y desvelarse para que todo salga perfecto.

En la elaboración no falto como cada año un miembro fundador de este arte, sería difícil no mencionarlo, al Ingeniero Leonel Sánchez Reyes, actualmente Alcalde de Alpatláhuac, quien de manera sencilla participa desde el inicio hasta la culminación de la puesta de las alfombras en su barrio, como ellos le llaman a las colonias por donde se exponen estos magníficos cuadros al piso.

Durante varios días un grupo de personas se reúne, compra los insumos necesarios tras una cooperación de la comuna, quienes apoyan no solo con esto, sino también con ideas y mucha mano de obra, se pinta el aserrín, se pinta el fondo o base como ellos le llaman a una arena especial y desde luego se crean los hermosos moldes con los cuales plasmaran el piso del municipio con obras de arte.

Así durante varios días hasta llegar al tan anhelado jueves santo, ese día por la tarde, comienza a trazar el piso, bloquear las calles por donde se imprimirán eventualmente estos preciosos diseños diferentes cada año, no importando la complejidad, los artesanos se dedican a elaborar con una mecánica que año con año han logrado pulir, hasta poder trabajar en conjunto de manera óptima.

Esta ocasión terminaron algunos a las 3 de la mañana del viernes, pocas horas antes de que comenzara el viacrucis, el cual sale desde la localidad de Ateopa, recorrido en el cual cargan al hombro las imágenes de sus santos cientos de personas a pesar que el sol les cae a plomo.

La gran mayoría afinaba detalles el mismo viernes a pocos minutos del trayecto, es increíble ver el amanecer con el trabajo de horas culminado y que los habitantes propios y extraños, ni por asomo se dedican a afectarlo.

Minutos después en una marcha sepulcral, miles de personas se conglomeran, estación tras estación, siguiendo el dolor del Cristo en silencio orando con toda su fe.

En este viacrucis es notorio algo, nadie a excepción de los encargados de cargar la pesada imagen que por su efecto se vuelve insoportable, pisan las bellas alfombras que hacen en honor a ellos, los miles de seguidores caminan a la orilla cuidando no tocar este arte nuevo para la zona.

En las estaciones, caídas del Cristo, donde narran todo el calvario que vivió antes de su muerte, se exponen un arte que es imposible volverá a crear, con arena, aserrín y sobre todo mucha maestría, crean figuras que solo se podrán ver una vez en la vida.

Este año en el atrio de la iglesia se apreciaba una obra de arte gigantesca, la cual deja con la boca abierta a miles al ver la delicadeza de los trazos y la finura del arte impreso.

Irvin Marcel.


El Columnista de Veracruz.com

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